Y de nosotros ¿como nos salvaremos?...no podemos decir quien...porque no existe nadie mas.
Si hay un juicio final ¿será posible que logremos el perdón?
De mí trato de salvarme...del otro no puedo.
¿Cómo pudimos hacernos tanto?
QUE BONITA ES ESTA VIDA!!
jueves, 20 de septiembre de 2007
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Los Valores

Alguna vez escuche que: la educación de los hijos comienza 30 años antes que ellos nacen...comienza con la educación de los padres (Creo que fue Napoleón quien dijo esto).
La palabra que me ha estado rondando la cabeza, desde hace unos años y en estos días con mas fuerza, es: Valores.
En las noticias escucho suicidios, vandalismo, peleas con muertos y con suerte solo heridos, protestas que se vuelven casi revoluciones de sangre, irrespeto al pensamiento y las opiniones, sarcasmo como estilo de argumentación, prepotencia, mentiras que parecen obvias dichas a pueblos enteros ... todo esto sin ser exclusivos de un país.
Pero todo esto no nace de otro planeta o de otra forma de vida diferente a la nuestra, viene de aquí. Se origina en mi casa, en su casa, en su calle, en su barrio, en el bus de transporte, en su ciudad...en todos lados.
Un conductor de transporte publico atropella a un transeúnte y lo único que responde es que: "Un error lo comete cualquiera". Una señora pasa rosando el hombro de otra un poco fuerte sin intención y la agraviada emite maldiciones, improperios y desata su ira reprimida.
Un grupo de ciudadanos se sienten perjudicados y salen en manifestación a la calle y dejan a su paso vandalismo.
Una niña es atacada sexualmente por un adulto y este dice que fue provocado y no podía negarse porque es hombre, un niño acude armado a su colegio y amenazada a compañeros o ataca a su profesor.
Una mujer decide terminar su relación de pareja y es asesinada por esto. Niños son usados como juguetes sexuales, traficados, expuestos a la pornografía.
Una persona pierde su trabajo, otra es rechazada, otra es motivo de burla solo por su evidente orientación sexual.
Un adolescente es blanco de mofas porque no comparte los mismos gustos que los demás. Muchos oídos están alertas a los rumores con la complicidad de sus bocas para traspasarlos a otros oídos, ayudados con su gran imaginación para distorsionar y aumentar las historias escuchadas.
Pero esta distorsión de la convivencia tiene su origen en los valores que nos inculcan en casa, de los que están encargados de nuestra educación. De nuestros padres, de su ejemplo, de la congruencia de su comportamiento con los pensamientos transmitidos.
Mas hombres que mujeres abandonan a sus hijos, mas hombres que mujeres engendran hijos de manera irresponsable, muchas mujeres siendo solteras crían hijos, muchos hijos son criados por matrimonios, muchos hijos provienen de familias disfuncionales, casi todos los hijos han sido criados por sus madres.
Todas las madres están llamadas a enseñar valores a los hijos, si no hay padre mostrar que ese comportamiento no se debe repetir. Como adultos podemos cambiar nuestra forma de pensar y actuar para el buen ejemplo de esos hijos que serán adultos y padres en el futuro.
Valores como Libertad, Honestidad, Humildad, Amor, Paz, Respeto , Responsabilidad, Sencillez, Tolerancia Social, Unidad, Ayuda, Amistad, Caridad, Justicia, Fidelidad, Lealtad.
Hay que transferirlos, sembrarlos....y si ya crecimos adoptarlos, vivirlos.
martes, 4 de septiembre de 2007
La ciudad al borde de la noche
Un sábado, cuando va muriendo el día...


Como me gustaría capturar este momento para hacerlo interminable, que la tranquilidad que se percibe no dejara de estar nunca...
Reconfortante es estar en una ciudad tranquila sin mayores problemas y conflictos...que nunca...
Alguna vez mi patria estuvo al borde de una declaratoria formal de guerra, recuerdo que mi papá nos hizo alistar una maleta con enlatados y ropa. Una sola maleta para todos (papá, mamá y 4 pequeños). Me parecía una aventura, él nos advertía que en caso de tener que huir nos dirigiríamos a las montañas. Como película pasaba nuestra imagen entre arboles y subidas empinadas. Escuchaba a los mayores comentar de un posible ataque que nos haría perder la soberanía y las vidas.
Después, ya sentía la angustia de mi padre esperando que el momento no llegara nunca. Felizmente, no llego.
La maleta fue perdiendo la comida y la ropa, de a poco.
No hay como la paz, y los conflictos solo para las historias de los siglos pasados.
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